

Tiburcio Benegas, nació en Rosario en 1844.
Un negocio familiar lo llevó a Mendoza en 1864, ocasión en que conoció a Lubina Blanco, hija de Eusebio Blanco, autor de «Las viñas y los vinos en Mendoza.» (1884), quién le transmitió su entusiasmo y sus ideas sobre la calidad.
Benegas se casó en 1870 y se radicó en Mendoza, comprando una propiedad con un viñedo en el departameto de San Vicente -hoy Godoy- llamada El Trapiche. Así nació la bodega Trapiche,
Don Tiburcio fomentó el cultivo de la vid.
Fue político, banquero, agricultor, bodeguero, padre de familia, empeñoso y persistente.
Los Avatares de la fortuna fueron variando para la bodega y en 1970 descendientes decidieron su liquidación. La propiedad de sus marcas y el stock de vinos pasó manos de la familia Pulenta, instalada en Mendoza desde 1902.
Las líneas originales de los vinos fueron mantenidas, si bien sus perfiles individuales se fueron adaptando a los requerimientos del mercado nacional e internacional.
Con este propósito se hicieron importantes inversiones tanto en los viñedos como en la bodega donde los vinos finos son madurados en tanques de acero inoxidable o en barricas nuevas de roble francés.
Trapiche cuenta hoy con 4.500 bordalesas nuevas para fermentar y añejar sus vinos más nobles.
